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trastornos del lenguaje

TRASTORNOS DEL LENGUAJE

 

AFASIA

1. Concepto

Equivale a la pérdida de la palabra o habla, consecuencia de un desorden cerebral.

Las afasias, porque son múltiples, son trastornos del lenguaje, que como forma de su peculiar función simbólica, pueden interesar los planos de la comprensión (recepción o decodificación) y de la expresión (emisión y decodificación) verbales y/o su representación gráfica respectiva, en la lectura y escritura.

La función simbólica en general se adquiere, según Piaget, entre los 18 y los 24 meses de edad, y engendra dos tipos de instrumentos:

—               Los símbolos, que son motivados, en el sentido de que presentan alguna semejanza los significantes con lo significado, aunque éste desborde siempre a aquél. Así el amor, como significado, desborda al “fuego” como signo significante de él.

—               Los signos, que son siempre arbitrarios o convencionales, porque la relación entre significante y significado es fruto de un convenio social.

Por ello, el lenguaje es una función simbólica basada fundamentalmente en signos fonológicos o escritos, que, sucesiva complejidad, se elevan a diversos planos lingüísticos, formando un sistema organizado de signos.

Designar se aparta un poco de la comunicación social y supone una función intelectual que permite al individuo controlar el mundo que le rodea. Es lo que hace el niño cuando va poniendo nombre a las cosas: ordena su experiencia y va estableciendo una jerarquía dentro de ella.

La designación es la función que permite verbalizar los principios abstractos y entenderlos mejor. Este comienzo de relación entre pensamiento y lenguaje determina que pronto aquél se verbalice y resulte difícil aislar uno de otro.

Debemos tener muy presente que, tanto con las afasias como con las disfasias infantiles (con lenguaje previo y perdido en las afasias, o sin lenguaje previo y con profundo retraso en todo caso en las disfasias), el niño nunca es un hombre en pequeño y su comportamiento lingüístico nunca puede homologarse ni en su patología ni en su recuperación con el del adulto.

 

 

DISFASIA

Disfasia es la pérdida parcial del habla debida a una lesión cortical en las áreas específicas del lenguaje.

Este déficit en el lenguaje oral se caracteriza, además de por un retraso cronológico en la adquisición del lenguaje, por importantes dificultades específicas para la estructuración del mismo, produciéndose así, conductas verbales anómalas que se traducen en una desviación respecto a los procesos normales de adquisición y desarrollo del lenguaje.

Resulta difícil establecer la frontera entre retraso del lenguaje y disfasia, muchas veces el diagnóstico viene determinado por la falta de evolución ante la intervención y el nivel de la gravedad de la sintomatología. Los trastornos disfásicos tienen peor evolución con una intervención sistemática. Nosotros tomaremos como criterios de distinción, la mayor gravedad de los indicadores y la persistencia de esa gravedad. En el retraso del lenguaje, aunque en un momento determinado pudiera constatarse como de la misma gravedad que una disfasia, encontraríamos una mejor evolución, como consecuencia, no solo de la intervención, sino también porque los factores ambientales dificultadores asociados, van perdiendo fuerza frente a esa buena intervención y orientación escolar y familiar.

Suelen aparecer algunos de los siguientes síntomas:

En la expresión:

  • Intencionalidad comunicativa pobre y grandes dificultades para adaptarse al interlocutor.
  • Graves problemas en los aspectos funcionales del lenguaje; predominio de la función instrumental y reguladora.
  • Expresión muy baja, casi nula o constituida por emisiones que pueden ir desde la palabra-frase hasta la expresión telegráfica.
  • Las frases o palabras se dicen en el orden impuesto por el pensamiento que lo suscita. En algunos casos la expresión se reduce a jerga.
  • Agramatismo: dificultades variables en la estructuración sintáctica.
  • Dificultad para manejar pronombres personales más allá de los 4 años.
  • Ausencia total de partículas de relación (preposiciones, etc.).
  • Empleo persistente del verbo en forma atemporal: infinitivos y perífrasis verbales.
  • Aunque los órganos de fonación son normales, manifiestan distorsión y reducción del sistema consonántico”
  • Dificultad en la emisión de palabras; aunque pueden articular sonidos aislados, fracasan en la unión de los mismos.
  • Uso poco frecuente de la coordinación y ausencia o empleo incorrecto de la subordinación.
  • Escasa utilización de los posesivos.
  • El uso de los plurales está deformado u omitido, así como el de los nexos.
  • Utilización de un vocabulario reducido, impreciso. Desconocimiento del nombre de muchos objetos, incluso los de uso común.
  • Alteración de la estructura lógica de la frase.
  • Dificultades en la escritura, fundamentalmente en ortografía y redacción.

En la comprensión:

  • A este nivel tiene más dificultades que los sujetos con retraso del lenguaje:
  • Después de los seis años presentan una escasa comprensión de nociones abstractas espaciales, temporales y con respecto a las propiedades y uso de las cosas.
  • Tienen grandes dificultades para sintetizar una historia contada previamente y para organizar el discurso.
  • Dificultades en el aprendizaje de la lectura.
  • Grave alteración de la comprensión pudiéndose observar conductas ecolálicas.
  • Pueden llegar a la sordera verbal.
  • Reacción positiva a gestos.
  • Dificultad para repetir y recordar enunciados largos.
  • Problemas de evocación: expresiones interrumpidas con sustituciones de palabras, uso de perífrasis y muletillas.
  • nivel de imitación provocada:

En las pruebas de repetición se observa gran dificultad para reproducir más de dos sílabas sin significado y se manifiestan incapaces de repetir frases. Aunque no hay déficit auditivo, parece que existe una alteración en la percepción audioverbal y en la retención auditiva de las frases.

  • Síntomas de acompañamiento:

Entre los síntomas no lingüísticos cabría destacar:

  • Dificultades significativas en el campo de la estructuración espacial y temporal.
  • Trastornos del ritmo y algunas dificultades psicomotoras.
  • Trastornos psicoafectivos.
  • Retraso en el razonamiento lógico y escaso desarrollo de la capacidad de abstracción.
  • Dificultades en la estructuración espacial, trastornos en el ritmo y dificultades psicomotrices, repercutiendo esas dificultades en un retraso en los aprendizajes básicos, en su equilibrio afectivo emocional, baja estima y ansiedad situacional varias, si como consecuencia de sus dificultades se produce un fracaso en sus aprendizajes escolares, este traerá consecuencias personales, familiares y de relación.
  • Problemas en la memoria secuencial de estímulos visuales, auditivos y de acontecimientos.
  • Trastornos de tipo perceptivo: integración auditiva fonética.
  • Dificultades a la hora de responder correctamente al cambio de consigna, probablemente debido a perseveraciones de las imágenes auditivas.
  • Falta de programación en su actividad lúdica (juego simbólico).
  • Alteraciones de la conducta social y afectiva, con rasgos de ansiedad.
  • Dificultades en el desarrollo cognitivo: relación pensamiento/lenguaje.
  • Graves dificultades para el aprendizaje de la lecto-escritura.

Muchas de estas dificultades pueden ser superadas con una adecuada intervención logopédica y psicoterapéutica, aunque en muchas ocasiones esta intervención está condicionada por la dificultad de la evaluación. Ésta sólo puede realizarse a partir de los seis o siete años; por debajo de esta edad los problemas pasan inadvertidos o se les consideran parte de un retraso del lenguaje.

¿QUIÉNES SON LOS NIÑOS Y NIÑAS CON DISFASIAS?

Sujeto que presenta déficit en el lenguaje tanto a nivel comprensivo como expresivo. Los criterios para determinar a un niño o niña disfásicos son:

  • Déficit persistente en el lenguaje en todos los niveles, comprensivos y expresivos.
  • Retraso cronológico y desviación respecto a los patrones normales de adquisición y desarrollo.
  • Graves dificultades para la comunicación.
  • Dificultades, en los aprendizajes escolares.
  • Todo ello, no es debido a deficiencias sensoriales, intelectuales o motóricas graves.
  • El problema disfásico, se complica aun más, por sus mayores dificultades en los aprendizajes básicos y su mayor y más persistente fracaso escolar.

CLASIFICACIÓN DE LAS DISFASIAS.

En la bibliografía sobre el tema se pueden encontrar distintas clasificaciones atendiendo a diferentes criterios que ahora no parece oportuno detallar. Simplemente constataremos:

MOTRIZ O EXPRESIVA. Se caracteriza por inteligencia, audición y comprensión del lenguaje dentro de límites normales, incapacidad para imitar palabras, incapacidad o capacidad limitada para imitar de fonemas y por la existencia de lenguaje espontáneo o ser este muy pobre.

SENSORIAL O RECEPTIVA. También conocida como “sordera verbal”. Los pacientes tienen un C.I. normal o con ligero retraso, audición normal o ligeramente defectuosa, incapacidad para nombrar objetos, pobreza en las asociaciones verbales, capacidad limitada de imitar la palabra, pobreza en la evocación de objetos e incapacidad para interpretar el lenguaje ambiental.

MIXTA: con síntomas motores y sensoriales.

 

RETRASO SIMPLE DEL LENGUAJE

Sintomatología específica
“Niño que presenta un retraso en la aparición o en el desarrollo de todos los niveles del lenguaje (fonológico, morfosintáctico, semántico y pragmático), que afecta sobre todo a la expresión y, en menor medida, a la comprensión, sin que esto se deba a un trastorno generalizado del desarrollo, ni a déficit auditivo o trastornos neurológicos”.

La aparición del lenguaje y la expresión es más tardía de lo habitual, y se desarrolla lentamente y desfasada con respecto a lo que cabe esperar de un niño de esa edad cronológica.


Sintomatología asociada

Generalmente el retraso del lenguaje viene asociado con una inmadurez (prematuridad, hospitalismos, etc,…) generalizada, que afecta a la coordinación psicomotriz (coordinación gruesa y fina, inmadurez o problemas de lateralización), dificultades en la estructuración temporo-espacial (dibujo desordenado en una lámina), a veces esta inmadurez afecta psicoemocionalmente apareciendo una baja autoestima, sentimientos de inferioridad, etc,…

Ligero retraso motor en movimientos que requieren una coordinación fina. Retraso en la expresión gráfica. Retraso en el establecimiento de la dominación lateral. Dificultades en aspectos del desarrollo cognitivo: relación pensamiento/lenguaje y memoria/atención. Problemas psicoafectivos: baja autoestima, dificultades en las relaciones con los iguales (inhibiciones). Dificultades en el aprendizaje de la lecto-escritura y otros aprendizajes escolares.


Factores predisponentes

Puede haber predisposición hereditaria, factores neurológicos (disfunción cerebral mínima), factores socioculturales (niveles familiares socioeconómicos y educativos bajos), factores afectivos y relacionales (actitudes sobreprotectoras, o rechazos familiares, etc,…) o un modelo lingüístico pobre, insuficiente o inapropiado.

COMPRENSIÓN:

La comprensión aunque, aparentemente puede ser normal, es aproximativa y contextual, comprendiendo mal las nociones abstractas, con dificultades, por ejemplo para relatar hechos, en los que simplificaría solamente enumerándolos.


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